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O, si se prefiere, también se puede leer en formato texto:

EducaThyssen: un modelo a seguir

Educar es hoy en día una de las funciones que los museos han asumido como propia y a la que dedican tiempo y esfuerzo. La mayor parte de las instituciones museísticas desarrollan, en mayor o menor grado, una política educativa que pone a disposición del visitante las herramientas necesarias para facilitar el acceso intelectual a las colecciones del museo. Sin embargo, extender su ámbito de acción más allá de las paredes físicas de la institución y ofrecer recursos educativos abiertos en red, continúa siendo materia pendiente para una gran parte de museos.

Pero la red puede convertirse en un interesante instrumento educativo, como así están evidenciando museos como el Powerhouse de Sydney y el Metropolitan de Nueva York, que ofrecen en línea un variado banco de ciberrecursos. En nuestro país, el Museo Thyssen-Bornemisza, con EducaThyssen, se convierte en el mejor modelo de difusión Web al poner al servicio del usuario los instrumentos necesarios para conocer el museo desde diferentes puntos de vista.

¿Pero en qué se diferencia EducaThyssen de otras páginas de museos?

En primer lugar el hecho de tener una página Web específica para temas educativos ya evidencia la importancia que desde la institución se le concede a este tema y el diálogo permanente que establece con su público. Además de ello, EducaThyssen cuenta con importantes valores, como son:

  • Material descargable gratuito para que el público pueda preparar la visita con antelación y acudir al museo con sus propios documentos. Contempla además la diversidad, ofreciendo en red diversas guías educativas adaptadas a diferentes tipos de público (alumnos y profesores, familias, etc.) que permiten al visitante ser autosuficiente en su acercamiento didáctico al museo.
  • Creación de una comunidad on line a través de la plataforma virtual Espacio Abierto, un canal de comunicación colaborativa que ofrece a los usuarios la oportunidad de construir sus propios proyectos dentro del marco del museo y compartir con los demás sus inquietudes personales.
  • Relación de novedades a través de un blog, fácilmente consultable mediante la opción de sindicación de contenido. El museo ofrece así información, pero también recoge opinión permitiendo a los infovisitantes expresar sus ideas y comentar las noticias.
  • Cursos a través de Internet, que posibilita a los usuarios participar también en la distancia de la experiencia del museo.

El Museo Thyssen es así un claro ejemplo de difusión multidireccional que establece nuevas relaciones, más abiertas y cercanas, con un público que se enriquece al pasar de ser un mero observador a un participante activo.

En definitiva, la Web de EducaThyssen es un modelo de innovación y posibilidades educativas, que puede servir como guía a otros museos a los que también les interese apostar por todo aquello que la tecnología ofrece y los nuevos patrones sociales precisan. Y sin duda, para todos los profesionales de la museología, EducaThyssen es una página muy recomendable y de obligada visita.

Los museos en Second Life: Capítulo 0

Hablar de Second Life es hablar de interacción, virtualidad o metaverso, pero también de polémica, pues si algo le ha rodeado desde su creación han sido las opiniones enfrentadas sobre su validez o utilidad. Los defensores y detractores de esta segunda vida virtual se pueden contar por igual; y mientras los primeros ensalzan las enormes posibilidades que ofrece este metauniverso, los segundos lo ven como una burbuja que, más allá de la moda y el ruido mediático que produce, poco puede aportar.

Pero hay que hacer notar que gran parte de las opiniones que se pueden encontrar por la red tienen un denominador común: la baja interacción con el mundo. Es normal que una persona se haga por curiosidad un avatar en Second Life, dedique unas horas a descubrir lo que ofrece y opine en función de una corta experiencia. Y es que si algo negativo tiene este universo virtual es que precisa de bastante tiempo de aprendizaje (días o incluso semanas) para de verdad sacar partido a todo lo que ofrece (una gran dificultad para las personas muy ocupadas).

En cualquiera caso ambas visiones, las negativas y las positivas, esgrimen argumentos reales y válidos, pues tan cierto es que Second Life tiene un enorme potencial, como que las cifras de participantes activos no son tan buenas como cabría esperar y que una vez que pase la novedad puede tener un futuro incierto.

Mientras tanto, todo tipo de organismos y empresas aseguran una presencia que, en el caso de no aportarle futuros beneficios en el metauniverso en sí, al menos sí le está reportando una buena publicidad externa en los medios de comunicación y una imagen de modernidad e implicación social.

También algunos museos y centros de arte han erigido una segunda sede en este espacio, iniciativa que más allá de su valor de innovación hace plantearse ciertas cuestiones:

¿Qué aporta Second Life a los museos y que pueden aportar los museos a Second Life?

¿Puede interesar de verdad a los habitantes de Second Life conocer en «juego» un museo?

¿Qué esperan encontrar los avatares cuando visitan un museo?

¿Los museos de Second Life son meros museos virtuales (entendiéndose por museo virtual una recreación de un museo físico, en el sentido dado por Bellido Gant) o van más allá?

¿Es necesario para un museo estar en Second Life o podría ofrecer a sus infovisitantes similares experiencias virtuales desde su propia plataforma web con el mismo resultado?

¿Tienen los museos de Second Life una programación de actividades o limitan su presencia a una copia de su edificio y colecciones?

Más allá la repercusión mediática, ¿con qué objetivo se crean museos en Second Life? o…

¿Seguirán creándose museos en Second Life cuando los titulares de los medios de comunicación ya no le presten importancia?

Una aproximación a estas y otras cuestiones se puede leer en Museum on the web 2007, en el artículo dedicado a Second Life for Your Museum: 3D Multi-Usar Virtual Environments and Museums. Pero son aún muchas las dudas existentes y desde aquí se va a tratar de resolver alguna de ellas.

Para tal misión ya se encuentra recorriendo los museos de Second Life Musa Ling, un avatar que se está dedicando a visitar los diferentes centros culturales y a analizar la función que prestan; pero también a interactuar con los residentes del metaverso, los que visitan los museos y los que no, para hacer un estudio de público virtual que permita aproximarnos a los intereses culturales de los usuarios de Second Life.

El fin de este experimento no es más que ofrecer información suficiente para tratar de dilucidar si a los museos les merece la pena o no estar presentes en Second Life más allá de la figuración mediática. Espero que de todo esto puedan salir unas conclusiones abiertas y colaborativas que ayuden a evaluar la presencia y el valor que pueden tener los museos no sólo en Second Life, sino también en cualquier otro tipo de futuro metaverso que pueda surgir.

musa_ling.jpg

Museos y Blog (I)

Weblog, blog o bitácora son algunos de los nombres con los que se denomina a un conjunto de Web que se caracterizan por su dinamismo, facilidad en la generación de contenido y relación directa con el usuario. El uso de los blog ha dado lugar a que se produzca un verdadero fenómeno social con un gran impacto[1], ya que hace de la red un sitio abierto y comunicativo.

En el mundo existen actualmente unos 70 millones de blog de temática diversa (1,5 millones en España), y la importancia de este nuevo medio para la difusión se evidencia en que en la lista de los 100 medios de comunicación más populares de Internet los blog ya ocupan el puesto nº 12 [2].

La facilidad de uso y las posibilidades de interacción, convertirían así a los blog en una herramienta de gran utilidad en el área de difusión de cualquier museo. Sin embargo, en este campo aún queda mucho camino por andar, especialmente en el caso de los museos españoles que se mantienen distantes y reticentes a implantar esta vía de comunicación; bien por desconocimiento o bien por la dificultad para avanzar al mismo ritmo que la evolución tecnológica y las necesidades sociales. Aún así, ya se pueden localizar en la red 12 blog de museos españoles, algunos de ellos (como se verá en otros post) con un gran dinamismo y calidad en su contenido.

Los Weblog en los museos responden a las nuevas necesidades del público y a las nuevas posibilidades de difusión. Se trata no sólo de que el visitante se acerque al museo, sino también de acercar el museo al visitante y distanciarse de la imagen de lejanía, elitismo y casi idolatría (que durante tantos años ha estigmatizado al museo y ha alejado a importantes sectores de población) para hacer de estos centros unas instituciones abiertas, cercanas y comunicativas.

museoblog.jpg

El uso de blog en museos supone:

  • Una fuente actualizada de información, útil tanto para los visitantes como para los medios de comunicación.
  • Una mayor difusión de las actividades, antes, durante y después; con ejemplos gráficos y visuales.
  • Una fidelización del público al desarrollar nuevas relaciones más allá de la visita al museo.
  • Un espacio abierto de recursos y posibilidades, que permite preparar la visita con antelación.
  • Un foro de opinión: los infovisitantes pueden reflexionar sobre su estancia en el museo, su participación en actividades, sus intereses, etc.
  • Un lugar donde mostrar la tan desconocida labor interna de un museo (restauraciones, montaje de exposiciones, préstamo de piezas, etc.)
  • La posibilidad de sacar a luz obras no presentes en la exposición permanente.
  • Accesibilidad para los que se encuentran lejos o no pueden desplazarse asiduamente al museo.
  • Un sitio donde ofrecer material de lectura e información vinculada al museo.
  • Un espacio para hacer encuestas y evaluaciones de público on-line.
  • Una retroalimentación, la información directa que se obtiene se puede usar para mejorar.

Hay además que tener en cuenta que el fenómeno blog se ha extendido muy rápidamente entre los jóvenes (según el Instituto Nacional de Estadística, el 81% de los usuarios de blog son menores de 35 años). Así, los blog permiten acercarse, usando sus mismos medios, a uno de los sectores de población que más esfuerzo cuesta integrar en las actividades de un museo.

Los beneficios que ofrecen los blog (gratuitos, fácil edición con conocimientos mínimos de informática, cómodo mantenimiento, puede gestionarlo el propio personal del museo, etc.) y la casi total ausencia de desventajas, hace prever la extensión de su uso a medida que se conozcan más sus posibilidades.


[1]Como ejemplo: La 2 Noticias acaba de incluir un apartado informativo diario, La 2 Noticias Express, en el que trata las novedades en el campo de la blogosfera.

[2] The State of the Live Web, April 2007.

El Museo Pablo Gargallo y ColorIURIS

Son numerosos los museos que ponen un gran celo a la hora de controlar la imagen de las colecciones que atesoran. Al popular «fotos no» de muchos museos españoles, se unen las reticencias a la hora de colocar imágenes de calidad en Internet o para distribuirlas públicamente más allá de las postales y el merchandising de la correspondiente tienda.

Por ello, iniciativas como la llevada a cabo por el Museo Pablo Gargallo de Zaragoza sorprenden muy gratamente. Este museo muestra en su página Web todo su catálogo y permite usar las imágenes de las piezas a través de ColorIURIS, con un contrato que se puede ver y aceptar on line.

web_museo_gargallo.jpg

ColorIURIS es una licencia contractual abierta que se enmarca dentro del movimiento de cultura libre, similar en concepto a las ya conocidas licencias de Creative Commons pero adaptadas al derecho continental europeo. ColorIURIS respeta los derechos morales del autor, al tiempo que permite la distribución y comunicación pública de la obra con garantías.

coloriuris_logo.jpg

El uso de este tipo de contratos por parte de los museos, en el que además se puede especificar el número de años en vigencia, puede ser una solución para aquellas instituciones recelosas de mostrar su colección a través de Internet y para aquellas otras que quieran contribuir a una cultura más abierta.