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Posts etiquetados ‘tecnología’

Cultura Digital y Net-Renacimiento

Actualmente estamos entrando en una nueva época en la que los modelos de creación, difusión y consumo cultural propios del universo Gutemberg y del mundo que se creó con el desarrollo de la imprenta han perdido vigencia tras haber sido válidos los últimos 500 años. En apenas una generación se ha modificado totalmente la forma de desenvolvernos por nuestro entorno, y esto ha dado lugar a  hábitos culturales diferentes y a que nos encontremos en una etapa que podríamos calificar como de Net-Renacimiento. 

El Renacimiento clásico supuso una reactivación y difusión de la cultura e hizo del ser humano el centro de todas las cosas. Pero este valor se había ido perdiendo con el paso del tiempo, el ciudadano se convirtió en un espectador, en un consumidor, en un elemento pasivo y secundario, en definitiva. Sin embargo, los nuevos medios sociales han devuelto al usuario la posibilidad de ocupar un papel protagonista y participar activamente en la cultura sin necesidad de contar con el beneplácito de terceros, sin intermediarios ni filtros. Ya no es imprescindible convencer a  un periódico para que difunda nuestra noticia, encontrar a un editor que publique nuestra obra o tener una galería en la que poder mostrar nuestros cuadros. Hoy es posible que cualquier persona pueda opinar, generar y difundir cultura por si misma, y además que tenga acceso a un enorme volumen de información. Nunca en la historia se ha dado un proceso de democratización cultural como el que se vive hoy.

Estamos ante un etapa de transformación compleja que se está desarrollando con increíble rapidez y a la que el mundo cultural se está sumando poco a poco. Pero actualmente tenemos ya a nuestra disposición las herramientas necesarias para crear una cultura digital de calidad que llegue a gran número de personas, sólo precisamos vertebrar  una estructura que permita que entre todos podamos construir el conocimiento en red.

Diversos actores culturales (instituciones, empresas, profesionales de la cultura…) ya están trabajando activamente en este campo, desarrollando acciones de alfabetización digital, virtualización de contenidos culturales, difusión on line y procesos interactivos, sociales y colaborativos. Estos entes están colaborando para crear una cultura digital consecuente y articulada, que atienda la diversidad y preserve todas las manifestaciones culturales.

Pero aunque el cambio cultural que estamos viviendo ha sido posible gracias a la tecnología, hay que tener en cuenta que en si misma es sólo un medio. Formar parte del nuevo contexto tecnocultural en el que actualmente nos encontramos supone más que usar una tecnología, es un cambio de mentalidad y de concepto. No se trata de vestir las antiguas ideas y formas de trabajo con nuevos ropajes, sino de aceptar nuevas posibilidades.

Es un camino no exento de una serie de dificultades (choque generacional, brecha digital, falta de modelos previos…)  y de riesgos (estandarización cultural por la globalización, cultura tipo “fast food”, comercialización de la cultura…),  que hay que tener presente para poder combatirlos a medida que se avanza en el proceso de desarrollo de la cultura digital.

Cibernavegantes somos y en la red nos encontraremos, y asumiendo este nuevo rol tenemos que embarcarnos en crear procesos culturales que nos permitan surcar el mar digital que hoy es Internet sin zozobrar en nuestro empeño y teniendo muy claro desde el principio a qué puerto queremos llegar. Ya hemos levantado anclas, ahora hagamos algo más que flotar.

Extracto de la conferencia “Cultura y mundo digital”, realizada durante la presentación de resultados del proyecto Gran Canaria Digital, en las Palmas de Gran Canaria el 14 de diciembre de 2011. 

Presentación de la misma:

De consolas y museos

Los museos empiezan a ver la utilidad de las consolas de videojuegos como elementos didáctico, y en concreto se está empezando a explorar las posibilidades de usar  la Nintendo DS.

Hace  un tiempo Museo Thyssen  ya lanzó un proyecto de colaboración en el que se usaba esta consola, y en concreto el juego Art Academy, para aprender a pintar algunas de las obras más significativas del museo.  La iniciativa incluyó un concurso internacional de pintura a través de la consola, vídeo didácticos o guías realizadas con jóvenes artistas.

Y ahora es el Museo del Louvre el que ha decidido usar la versión en 3D de la consola portatil del Nintendo, sustituyendo las audioguías del museo por 5.000 Nintendo 3DS que a partir de marzo de 2012 estarán a disposición de los usuarios. La consola será una guía interactiva y contará con un software creado expresamente por Nintendo para este fin.

Con la Nintendo 3DS se podrá consultar información sobre las obras del Louvre, crear itinerarios personalizados o hacer check-in en puntos destacados del museo.  El Louvre aún no ha desvelado si se hará uso también de otras posibilidades que la consola ofrece, como el 3D o la realidad aumentada , aunque es de esperar que se utilicen estos recursos por las posibilidades que pueden ofrecer.

Esta iniciativa pionera tiene como fin atraer a nuevos modelos de público y poder ofrecer una mayor interactividad y variedad de opciones. Parte de la base de que sólo el 4% de los 8,5 millones de visitantes que cada año pasan por el Louvre hacían uso de la audioguía existente, de ahí que desde el museo se hayan empezado a plantear nuevas opciones para ofrecer a sus usuarios la información de manera más atractiva. La Nintendo 3DS, que incorpora además pantalla táctil, es un dispositivo fácil de utilizar y cercano a los usuarios, muchos de los cuales ya están familiarizados con su uso lo que favorece que puedan mostrar mayor interés por utilizarlo como guía de la exposición.

El uso de la Nintendo 3DS es también una buena opción para motivar al público infantil y juvenil y hacer de su visita al museo una experiencia más enriquecedora.

El uso de la consola es un ejemplo más de la fuerte apuesta que está haciendo el Museo del Louvre por renovarse tecnológicamente. Hace unas semanas estrenó nueva web, un anticipo de la página definitiva que se pondrá en funcionamiento el próximo año, y ha lanzado aplicaciones para smartphones y tabletas.

Juegos sociales en museos

Material de la conferencia Juegos Sociales en Museos, del curso Redes Sociales y Museos: reputación y credibilidad en red, de la Universidad Internacional de Andalucía y el Museo Picasso Málaga.

La presentación se puede ver también en prezi.

Todos los audios de las charlas han sido recopilados por Cultopía.

Entrevista sobre el tema en el periódico MálagaHoy.

El desarrollo del curso se puede seguir en el hashtag #RRSSmuseos

Google +

La red social de Google se abre a los perfiles no personales y permite que marcas y empresas creen sus páginas en este espacio. Esto significa que a partir de este momento las instituciones culturales también pueden tener presencia en esta red, y así lo han hecho centros como el Museo del Prado, el MUVIM, el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología o el Museo Arqueológico de Alicante, que ya han creado sus propias páginas (aunque aún no todos lo han sumado a la lista de redes de sus webs)

¿Pero qué supone formar parte de esta nueva red generalista? Las instituciones tienen a Facebook para crear comunidad, a Twitter para compartir información…¿es preciso estar también en Google+?

A esta respuesta sólo se puede contestar con un “depende”. Depende de bastantes cosas, pero sobre todo de tres elementos clave:

1. En primer lugar, del plan de comunicación web de la institución y de si estar presente en esta red aporta beneficios añadidos o ayuda a la consecución de los objetivos fijados por el centro. Se tiene que tener claro por qué se quiere estar en Google Plus, ya que estar sólo por la novedad o porque sea una nueva moda es un error que puede conducir a una mala gestión de las páginas.

2. Depende de los recursos del centro para poder  gestionar o no un nuevo perfil. Esta red ofrece nuevas posibilidades pero sacar partido a los elementos que diferencia Google+ de otros medios sociales precisa que el museo pueda dedicarle tiempo y trabajo. Si no se puede dedicar ese tiempo quizá no sea preciso estar, y si no se tiene nada de tiempo para actualizar nuevos medios directamente mejor no figurar  (un perfil fantasma es peor que no tener ningún perfil).

3. Y, por último, depende de si la institución va a ser capaz de dar a este red un sentido y una finalidad diferente al resto de redes generalistas que use. Para hacer lo mismo que en otros espacios y repetir la misma información no es necesario estar presente en Google Plus. Probablemente el público que esté interesado en estar informado sobre el museo ya lo seguirá en otros medios sociales, para conseguir que siga al museo en esta nueva red y, ¡sobre todo!, que le interese su perfil,  es necesario ofrecerles nuevos elementos de valor.

Teniendo en cuenta esta base, es preciso saber qué  elementos interesantes puede ofrecer Google Plus:

1. Estar en G+ es un elemento más para aumentar la visibilidad del museo en la red, bien si los usuarios comparten nuestra página con un +1 o bien si nos añaden a sus círculos para recibir nuestra información.

2. Google Plus integra todos los elementos de Google y también a Youtube lo que favorece el trabajo de la institución y facilita sus posibilidades de innovar y de ofrecer contenidos de manera cómoda y sencilla.

3. El sistema de círculos de Google + permite segmentar la información que el centro ofrece y focalizar acciones a grupos concretos sin saturar al resto de usuarios. Las listas de Facebook ofrecen esta opción a los usuario, pero a las páginas sólo le permite segmentar sus publicaciones por ubicación y por idioma. Además,  que este sistema forme parte de su filosofía de base de G+  hace de él un elemento más eficiente y facilita su uso.

4. Hangouts o la integración de videoconferencias, de audio, vídeo y chat. El punto fuerte, frente a Facebook, es que permite las conversaciones grupales (10 personas a la vez) y que se pueden hacer quedadas públicas a las que los usuarios pueden sumarse.

5. La conexión directa: las instituciones que estén en G+ podrán ser fácilmente localizadas a través del sistema de conexión directa del buscador. Sólo añadiendo un “+” en el buscador de Google aparecerá (si existe) la página en plus de la institución y podremos añadirla automáticamente a nuestros círculos.

Partiendo de ello, Google Plus interesa si el museo está buscando nuevas formas de trabajo social y nuevas posibilidades para conectar con su público, también si quiere mejorar su visibilidad y posicionamiento. Además,  es sencillo dar un sentido propio a esta red (más allá del de compartir información sin más) usando los medios que nos ofrece, por ejemplo:

1. Segmentando la información: desde un mismo espacios se puede lanzar información pública, pero también información destinada  sólo al personal del museo, a los miembros de la asociación de amigos del museo, a grupos que vayan a realizar una determinada actividad, a profesores, a investigadores… Las opciones son múltiples y a través de ellas podemos crear verdaderas redes de personas, facilitando el trabajo interno y la relación con la comunidad social del centro.

Para ello es preciso que el museo haga algo más que lanzar información pública (para lo que ya tiene otras redes) y realice el trabajo de integrar en círculos los distintos perfiles en los que le interese segmentar la información. Para el trabajo efectivo en esta esta red no vale sólo con que los usuarios nos añadan a sus círculos y que la institución actúe como un elemento pasivo, sino que es necesario que el centro haga un esfuerzo por añadir a su vez a todas las personas que le siguen a sus propios círculos y clasificarlos dentro de estos. Sólo así conseguirá poder personalizar sus mensajes, insistir en ellos en los círculos interesados sin saturar al resto y mejorar la experiencia del usuario.

La creación de círculos implica que el museo puede dar a conocer los círculos que ha creado con información diferenciada a la pública, de forma que si tiene un circle para aportar contenido a los docentes que van a hacer visitas al museo, un profesor pueda solicitar ser añadido al mismo.  Esta segmentación del usuarios, que algunos museos habían solventado en Facebook creando diferentes tipos de páginas o en Twitter con perfiles específicos, puede gestionarse así en G+ de manera sencilla a través de los círculos.

2. Compartiendo distintos tipos de contenidos en distintos formatos, a través de la facilidad que otorga que Youtube haya sido integrado en las páginas G+ o que  todos los servicios de google estén fácilmente disponibles de esta red.

3. Realizando reuniones virtuales con hangouts. El museo puede mostrarse disponible en un determinado horario para atender de tú a tú al usuario, como si se tratase de una ventanilla virtual de información, por ejemplo. Pero también puede realizar reuniones de trabajo con distintos profesionales, atender a investigadores, organizar encuentros con el comisario de una exposición o el restaurador de una pieza, coloquios on line…

Existen, evidentemente, muchas herramientas para realizar videoconferencias, pero implican usar otro medio. G+ aporta la comodidad de integrarlo dentro de la propia red y que el usuario pueda conocer fácilmente cuando el centro está disponible para conversar al navegar por este medio.

En definitiva, Google Plus puede ofrecer a las instituciones culturales nuevas opciones y favorece la visibilidad del centro. Tiene además elementos suficientes como para dotar a esta red de un carácter propio y diferenciado del resto de medios sociales que utilice la institución, pero, eso sí,  aprovechar eficientemente sus particularidades  implica que la institución le dedique tiempo y esfuerzo.

En un futuro G+ planea integrar en la red Google Analytics y Google Adwords, así como multi-administradores , lo que abrirá además nuevas opciones.

Para crear una página pinchar aquí  (en el caso de que sea para una instituciónrecomendable no vincularla con un perfil concreto de un trabajador, sino crear específicamente uno genérico para el centro con el fin de evitar problemas en un futuro).

Guía oficial de Google para páginas

Perfil de Mediamusea en Google Plus

Conversando con… Óscar Menéndez

Hoy conversamos con Óscar Menéndez. Divulgador científico con más de veinte años de carrera, ha sido colaborador habitual de prácticamente todos lo medios especializados en la información científica y tecnológica. Está especializado en la realización de exposiciones interactivas de divulgación y ha colaborado con los grandes museos de ciencia españoles. Presenta además el programa de debate A2 en Indagando TV y ha escrito libros como “¿Están seguros de que hace millones de años éramos simios?” y Bajo la estirpe de Hypatia“.

Mediamusea: ¿Óscar, qué posibilidades ofrecen hoy los nuevos medios a la hora de divulgar la ciencia?

Óscar Menéndez: Los nuevos medios permiten que divulgar ciencia sea ahora mil veces más fácil de lo que ha sido nunca. Ahora bien, la dificultad para que esos nuevos medios obtengan beneficios se ha convertido en un problema. A ello se suma que los medios convencionales están inmersos en una grave crisis, por lo que ahora nos encontramos con la paradoja de que comunicar es más fácil que nunca pero ganar dinero con ello parece cada vez más difícil.

MM: Los museos de ciencia se han caracterizado por ser los museos más abiertos y participativos, sin embargo les ha costado más entrar en redes sociales que otros museos más tradicionales, ¿a qué crees que se ha debido?

OM: Los museos de ciencia sin colecciones necesitaban de la tecnología. Querían contar cosas, pero no tenían piezas con que hacerlo y la tecnología se convirtió en una aliada perfecta para ello. Es curioso lo que dices, porque los museos de ciencia han dado mayoritariamente la espalda a las redes sociales, de eso no cabe duda. Por otra parte, es vergonzosa la precariedad por la que pasan la mayoría de los centros de divulgación en toda España. Al debacle económico de los museos de ciencia se ha unido la cerrazón: muchos museos de ciencia tienen o al menos tenían censuradas las redes sociales dentro de sus centros. Las administraciones públicas todavía creen Facebook o Twitter son herramientas para perder el tiempo.

MM: ¿Qué consideras que busca el público cuando conecta con una institución científica a través de redes sociales?

OM: El público busca comunicación pero por general sólo encuentra información. Las redes sirven para dar información y también para recibirla, y esa interactividad es su principal fuerza. Pero muchas instituciones científicas sólo han visto la primera parte: utilizan las redes para contar cosas, pero están sordas para recibir lo que sus visitantes piensan de ellas.

MM: ¿Cómo crees que deben gestionarse los perfiles sociales de un museo y quién o quiénes deben encargarse de ello?

OM: Mi empresa, entre otras áreas de negocio, ofrece gestionar redes sociales. Aun a riesgo de tirar piedras contra el propio tejado de Explora Proyectos, creo que es mejor la solución de que las redes estén gestionadas por alguien de dentro, principalmente del departamento de comunicación. Pero puede salirles más rentable contratar a alguien externo. Esto vale para un museo y también para una revista, un centro de investigación o cualquier empresa. Además, creo que la situación idílica pasaría por un centro con un buen equipo de comunicación con experiencia en redes rodeado de un personal del museo que las utilice. Provocar la inmersión de todo el personal en las redes, desde el recepcionista a la dirección, pasando por los monitores, puede crear una experiencia de comunicación que roce la perfección. Aunque creo que este nirvana comunicativo todavía no se ha alcanzado en ningún centro, al menos de nuestro país.

MM: Códigos bidimensionales, realidad aumentada, aplicaciones móviles… ¿elementos necesarios o accesorios?

OM: Hoy por hoy no creo que se pueda decir que son estrictamente necesarios. Pero tampoco se podrían considerar como accesorios. Son herramientas muy útiles. Aunque no podemos olvidarnos de su coste: mientras los códigos bidimensional son tan baratos que es imprescindible recomendar su uso, las otras dos herramientas que mencionas, la realidad aumentada y las aplicaciones, son más caras y en su caso la utilización tendría que realizarse dentro de una economía de escala.

MM: En la museografía de una exposición, ¿qué papel juegan los medios tecnológicos?

OM: Los museos de ciencia tienen la obligación de hacer sentir, de convertirse en auténticas experiencias. Si buscas eso, es inevitable utilizar medios tecnológicos que lo permitan. Una simple aplicación táctil permite dar mucha más información que decenas de paneles convencionales, pero no hay que quedarse en eso. Podemos crear máquinas que interactúen con el visitante de mil maneras, desde el simple plano visual hasta la parte más sensitiva, que incluye sonido, olores, etc.

MM: ¿Se puede trabajar en innovación en época de crisis y en un momento como el actual en el que hay grandes recortes?

OM: Es difícil, muy difícil. Estamos en un momento de pura supervivencia, pero también es época para aguzar el ingenio y estar preparado para lo que vendrá.

MM: Por último, ¿qué hay que hacer para conseguir una comunicación efectiva con el público a través de Internet?

OM: La comunicación exige dos partes, un emisor y un receptor. Pensar que puedes estar en internet sólo para contar cosas implica que te pierdes la parte más interesante de la red. Muchas personas e instituciones todavía no se han dado cuenta, como decía antes, de que la principal ventaja de la red 2.0 es que podemos escuchar. La palabra principal es, por lo tanto, escuchar, tanto a nuestros clientes, usuarios o visitantes como a nuestros colegas. Y aprender de ello.

¡Muchas gracias por tus respuestas, Óscar!

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