El Museo del Libro de Burgos acoge hoy la primera edición de SocialStorming, un encuentro, organizado conjuntamente con la Fundación Atapuerca, que pretende profundizar en las posibilidades de comunicación social de los museos y centros patrimoniales y científicos.
Bajo el lema «no hay museos aburridos, hay museo que aburrenn» este evento tiene como objetivo analizar las posibilidades de comunicación, interacción y participación social de los museos, pero haciendo uso de un formato diferente. No se trata de oír ponencias sobre el tema, sino de que diferentes profesionales puedan interactuar entre si en un entorno distendido y participativo, para desarrollar nuevas ideas y encontrar soluciones a problematicas comunes.
Sonia Diez y Juan Boronat guiarán este interesante encuentro en el que lo importante es conversar, compartir e interactuar. El resultado de esta nueva fórmula de repensar el museo lo veremos en un próximo post, ya que tengo el placer de poder participar en esta experiencia.
La red social de Google se abre a los perfiles no personales y permite que marcas y empresas creen sus páginas en este espacio. Esto significa que a partir de este momento las instituciones culturales también pueden tener presencia en esta red, y así lo han hecho centros como el Museo del Prado, el MUVIM, el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología o el Museo Arqueológico de Alicante, que ya han creado sus propias páginas (aunque aún no todos lo han sumado a la lista de redes de sus webs)
¿Pero qué supone formar parte de esta nueva red generalista? Las instituciones tienen a Facebook para crear comunidad, a Twitter para compartir información…¿es preciso estar también en Google+?
A esta respuesta sólo se puede contestar con un «depende». Depende de bastantes cosas, pero sobre todo de tres elementos clave:
1. En primer lugar, del plan de comunicación web de la institución y de si estar presente en esta red aporta beneficios añadidos o ayuda a la consecución de los objetivos fijados por el centro. Se tiene que tener claro por qué se quiere estar en Google Plus, ya que estar sólo por la novedad o porque sea una nueva moda es un error que puede conducir a una mala gestión de las páginas.
2. Depende de los recursos del centro para poder gestionar o no un nuevo perfil. Esta red ofrece nuevas posibilidades pero sacar partido a los elementos que diferencia Google+ de otros medios sociales precisa que el museo pueda dedicarle tiempo y trabajo. Si no se puede dedicar ese tiempo quizá no sea preciso estar, y si no se tiene nada de tiempo para actualizar nuevos medios directamente mejor no figurar (un perfil fantasma es peor que no tener ningún perfil).
3. Y, por último, depende de si la institución va a ser capaz de dar a este red un sentido y una finalidad diferente al resto de redes generalistas que use. Para hacer lo mismo que en otros espacios y repetir la misma información no es necesario estar presente en Google Plus. Probablemente el público que esté interesado en estar informado sobre el museo ya lo seguirá en otros medios sociales, para conseguir que siga al museo en esta nueva red y, ¡sobre todo!, que le interese su perfil, es necesario ofrecerles nuevos elementos de valor.
Teniendo en cuenta esta base, es preciso saber qué elementos interesantes puede ofrecer Google Plus:
1. Estar en G+ es un elemento más para aumentar la visibilidad del museo en la red, bien si los usuarios comparten nuestra página con un +1 o bien si nos añaden a sus círculos para recibir nuestra información.
2. Google Plus integra todos los elementos de Google y también a Youtube lo que favorece el trabajo de la institución y facilita sus posibilidades de innovar y de ofrecer contenidos de manera cómoda y sencilla.
3. El sistema de círculos de Google + permite segmentar la información que el centro ofrece y focalizar acciones a grupos concretos sin saturar al resto de usuarios. Las listas de Facebook ofrecen esta opción a los usuario, pero a las páginas sólo le permite segmentar sus publicaciones por ubicación y por idioma. Además, que este sistema forme parte de su filosofía de base de G+ hace de él un elemento más eficiente y facilita su uso.
4. Hangoutso la integración de videoconferencias, de audio, vídeo y chat. El punto fuerte, frente a Facebook, es que permite las conversaciones grupales (10 personas a la vez) y que se pueden hacer quedadas públicas a las que los usuarios pueden sumarse.
5. La conexión directa: las instituciones que estén en G+ podrán ser fácilmente localizadas a través del sistema de conexión directa del buscador. Sólo añadiendo un «+» en el buscador de Google aparecerá (si existe) la página en plus de la institución y podremos añadirla automáticamente a nuestros círculos.
Partiendo de ello, Google Plus interesa si el museo está buscando nuevas formas de trabajo social y nuevas posibilidades para conectar con su público, también si quiere mejorar su visibilidad y posicionamiento. Además, es sencillo dar un sentido propio a esta red (más allá del de compartir información sin más) usando los medios que nos ofrece, por ejemplo:
1. Segmentando la información: desde un mismo espacios se puede lanzar información pública, pero también información destinada sólo al personal del museo, a los miembros de la asociación de amigos del museo, a grupos que vayan a realizar una determinada actividad, a profesores, a investigadores… Las opciones son múltiples y a través de ellas podemos crear verdaderas redes de personas, facilitando el trabajo interno y la relación con la comunidad social del centro.
Para ello es preciso que el museo haga algo más que lanzar información pública (para lo que ya tiene otras redes) y realice el trabajo de integrar en círculos los distintos perfiles en los que le interese segmentar la información. Para el trabajo efectivo en esta esta red no vale sólo con que los usuarios nos añadan a sus círculos y que la institución actúe como un elemento pasivo, sino que es necesario que el centro haga un esfuerzo por añadir a su vez a todas las personas que le siguen a sus propios círculos y clasificarlos dentro de estos. Sólo así conseguirá poder personalizar sus mensajes, insistir en ellos en los círculos interesados sin saturar al resto y mejorar la experiencia del usuario.
La creación de círculos implica que el museo puede dar a conocer los círculos que ha creado con información diferenciada a la pública, de forma que si tiene un circle para aportar contenido a los docentes que van a hacer visitas al museo, un profesor pueda solicitar ser añadido al mismo. Esta segmentación del usuarios, que algunos museos habían solventado en Facebook creando diferentes tipos de páginas o en Twitter con perfiles específicos, puede gestionarse así en G+ de manera sencilla a través de los círculos.
2. Compartiendo distintos tipos de contenidos en distintos formatos, a través de la facilidad que otorga que Youtube haya sido integrado en las páginas G+ o que todos los servicios de google estén fácilmente disponibles de esta red.
3. Realizando reuniones virtuales con hangouts. El museo puede mostrarse disponible en un determinado horario para atender de tú a tú al usuario, como si se tratase de una ventanilla virtual de información, por ejemplo. Pero también puede realizar reuniones de trabajo con distintos profesionales, atender a investigadores, organizar encuentros con el comisario de una exposición o el restaurador de una pieza, coloquios on line…
Existen, evidentemente, muchas herramientas para realizar videoconferencias, pero implican usar otro medio. G+ aporta la comodidad de integrarlo dentro de la propia red y que el usuario pueda conocer fácilmente cuando el centro está disponible para conversar al navegar por este medio.
En definitiva, Google Plus puede ofrecer a las instituciones culturales nuevas opciones y favorece la visibilidad del centro. Tiene además elementos suficientes como para dotar a esta red de un carácter propio y diferenciado del resto de medios sociales que utilice la institución, pero, eso sí, aprovechar eficientemente sus particularidades implica que la institución le dedique tiempo y esfuerzo.
En un futuro G+ planea integrar en la red Google Analytics y Google Adwords, así como multi-administradores , lo que abrirá además nuevas opciones.
Para crear una página pinchar aquí (en el caso de que sea para una institución: recomendable no vincularla con un perfil concreto de un trabajador, sino crear específicamente uno genérico para el centro con el fin de evitar problemas en un futuro).
Hace unas semanas hablábamos de History Pin, la red social móvil que mediante realidad aumentada permite conocer la historia de un lugar a través de fotografías antiguas geolocalizadas. Esta aplicación había empezado a usarse, con mucho éxito, por varios los museos anglosajones pero ningún museo español había experimentado con su uso. Hasta ahora.
El Museo de la Vida Rural de L’Espluga de Francolí acaba de lanzar su nuevo proyecto Fotocospia, una iniciativa que tiene como fin recuperar fotografías antiguas y geolocalizarlas a través de History Pin para poder ver in situ cómo fue el pasado del lugar. Para este proyecto el museo ha creado un perfil en Tumblr , en el que ir mostrando el desarrollo de esta iniciativa, y contará con el apoyo de otras redes sociales como Flickr para ir compartiendo las fotografías antiguas que se recopilen.
Lo interesante de Fotoscopia no es sólo el uso de una herramienta en sí, sino que el museo ha entendido la dimensión social y colaborativa de los medios sociales y las posibilidades que tienen. Por ello solicita a su público que ayude a la construcción del conocimiento, aportando imágenes antiguas, que se unirán a las del propio fondo fotográfico del museo para ser geolocalizadas, e información sobre las mismas.
History Pin es una herramienta muy útil para que los museos etnográficos acerquen el pasado de su centro o de su entorno a su público, pero también ofrece interesantes oportunidades a otras tipologías de museos. Esperemos que muy pronto más museos y centros culturales españoles se sumen al fenómeno History Pin.
Más información sobre Fotoscopia en el Tumblr creado al efecto y en el blog del Museo de la Vida Rural.
En el año 2010 desde mediamusea se lanzó el primer estudio de Museos&Redes que tenía como objetivo analizar la presencia en red de los museos y centros culturales y expositivos españoles con el fin de comprobar el estado de la cuestión y servir de base comparativa para poder contrastar resultados en años sucesivos. Por esta razón, a final de este año, saldrá Museos&Redes II para mostrar en qué se ha avanzado y cómo han cambiado las cosas a lo largo de 2011.
En esta ocasión se ha hecho un esfuerzo mayor para tratar de abarcar más centros y obtener datos más certeros, si en el año 2010 fueron 150 los museos analizados en el estudio, en este año son 300 las instituciones que se han seguido y evaluado para comprobar su presencia en red, visibilidad, uso de herramientas o difusión en medios sociales, entre otros muchos datos de interés.
Como adelanto, y a falta de añadir las variables que se produzcan en los dos meses que quedan para que concluya el año, se puede avanzar que algunas de las carencias detectadas en 2010 han sido o empiezan a ser solventadas, que el boom social que se produjo en la segunda mitad del 2010 continuó durante los primeros meses de 2011 o que se ha mejorado en la forma de trabajar en social media. Se ha trabajado en asentar elementos que estaban ya presentes el año anterior y han aumentado los centros que hacen uso de ellos, aunque la utilización de nuevos recursos o las novedades han sido escasas. Además, se ha detectado una mayor presencia de perfiles fantasmas.
A modo de ejemplo del tipo de información que aparecerá en Museos&Redes II: gráfica del crecimiento de los museos presentes en Twitter hasta octubre de 2011.
Los datos completos en un par de meses en la sección Estadísticas.