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Entradas de la Categoría ‘MediaMusea’

Museos&Redes 2: avance

En el año 2010 desde mediamusea se lanzó el primer estudio de Museos&Redes que tenía como objetivo analizar la presencia en red de los museos y centros culturales y expositivos españoles con el fin de comprobar el estado de la cuestión y servir de base comparativa para poder contrastar resultados en años sucesivos. Por esta razón, a final de este año, saldrá Museos&Redes II para mostrar en qué se ha avanzado y cómo han cambiado las cosas a lo largo de 2011.

En esta ocasión se ha hecho un esfuerzo mayor para tratar de abarcar más centros y obtener datos más certeros, si en el año 2010 fueron 150 los museos analizados en el estudio, en este año son 300 las instituciones que se han seguido y evaluado para comprobar  su presencia en red,  visibilidad, uso de herramientas o difusión en medios sociales, entre otros muchos datos de interés.

Como adelanto, y a falta de añadir las variables que se produzcan en los dos meses que quedan para que concluya el año, se puede avanzar que algunas de las carencias detectadas en 2010 han sido o empiezan a ser solventadas, que el boom social que se produjo en la segunda mitad del 2010 continuó durante los primeros meses de 2011 o que se ha mejorado en la forma de trabajar en social media. Se ha trabajado en asentar elementos que estaban ya presentes el año anterior  y han aumentado los centros que hacen uso de ellos,  aunque la utilización de nuevos recursos o las novedades  han sido escasas. Además, se ha detectado una mayor presencia de perfiles fantasmas.

A modo de ejemplo del tipo de información que aparecerá en Museos&Redes II:  gráfica del crecimiento de los museos presentes en Twitter hasta octubre de 2011.

Los datos completos en un par de meses en la sección Estadísticas.

Conversando con… Rodrigo Burgos

Hoy hablamos con Rodrigo Burgos, Director del Museo del Libro de Burgos, colaborador radiofónico del programa Así son las Mañanas de COPE Burgos y conocedor de las posibilidades de las nuevas tecnologías aplicadas al patrimonio cultural. El Museo del Libro «Fabrique de Basilea» de Burgos es ejemplo de cómo poner en práctica fórmulas innovadoras e imaginativas para dar a conocer una institución.

Mediamusea: ¿Rodrigo, en qué crees que favorece el uso de las nuevas tecnologías?

Rodrigo Burgos: La manera de proyectar y gestionar museos ha cambiado en los últimos años, y las nuevas tecnologías han pasado de considerarse una atracción novedosa de los museos a herramientas fundamentales de organización, exposición y promoción. Que un museo sea sensible a las nuevas tecnologías y las aplique a sus necesidades demuestra, no solo  que vive de cara al mundo que le rodea, sino que trabaja con herramientas básicas para su funcionamiento.

MM:  ¿Cuál es la importancia que  tiene el fenómeno de las redes sociales en los museos?

 RB: Los museos deberíamos tener más presencia en las redes sociales, pero sobre todo, que esa presencia sea más cercana y personal con los seguidores. El principal uso que se hace de ellas es informativo. Muchos perfiles de museos solo las utilizan como agenda, y creo que esto es un error. El éxito de los museos en redes sociales pasa por escuchar. Para la mayoría de las personas que tiene perfil en una red social, que un museo le siga es un motivo de alegría. Personalmente pienso que el valor de un museo en una red social está en la capacidad de dialogar con sus seguidores y de transmitir cercanía y confianza. Tenemos que quitarnos el corsé de institución e interactuar de tú a tú. Si somos capaces de hacer de las RRSS un canal de comunicación con nuestros amigos será la puerta para fidelizarles y su uso tendrá sentido y futuro.

 MM: Se ha hablado mucho de quién o quiénes deben administrar y dinamizar las redes sociales de un museo y cuál es el perfil ideal que ha que tener. En tú opinión, ¿qué modelo consideras el más adecuado para un centro cultural?

 RB: Yo no creo en la figura de un Community Manager ajeno al museo. Valoro mucho la formación y experiencia de los profesionales, pero creo que un museo debe tener al propio organigrama del museo como usuario avanzado en RRSS. Resulta muy complicado por la propia gestión interna y de personal, establecer un protocolo de trabajo con las redes, en unos casos porque la estructura es demasiado amplia y en otros casos por todo lo contrario. El hecho de que su utilización como herramienta de comunicación, promoción e intercambio sea relativamente reciente, hace que algunos responsables no crean todavía en el potencial que tienen en los museos y eso frena su aplicación y normalización.

Para mí el modelo ideal sería el de formación y concienciación, (ahí sí es necesario el trabajo del CM) de toda la plantilla del museo en la necesidad de utilizarlas como un apéndice de las responsabilidades de cada puesto de trabajo, aplicando, por supuesto, una jerarquía de responsabilidades. Las experiencias que cada trabajador tiene en su puesto, es información que los seguidores quieren conocer. Esto humaniza a los museos y los hace más próximos. No vive lo mismo  a lo largo de una jornada de trabajo el jefe de conservación, que el responsable de comunicación, que el vigilante de sala. Todas esas sensaciones se deben volcar a través de una estrategia, en la medida de las posibilidades de cada centro, en las RRSS, y eso, no lo consigue un Community Manager a jornada completa.

MM: ¿Actualmente cómo debe ser  la web de un museo?

RB: El auge que están teniendo otras herramientas de comunicación para los museos ha provocado que las web sean, de alguna manera, la parte seria de las instituciones a las que deben llegar todos los canales que se utilizan: blogs, redes sociales, canales de vídeo e imágenes, etc. Además, me parecen fundamentales las visitas virtuales a los espacios expositivos dentro de las webs y las colecciones online. El British Museum acaba de lanzar su web semántica. Caminamos hacia la interacción en la red, la 3.0, aunque nos cueste coger el carro de la 2.0.

MM: El móvil se ha convertido en un elemento muy usado y de gran versatilidad. En los museos puede tener variadas aplicaciones, pero algunas implican que se use la cámara del teléfono. Gran parte de los museos españoles impide realizar fotografías en su interior, elemento difícil de controlar si se permitiera el uso del móvil para otras aplicaciones. Se quita esta prohibición, se obvia el uso del móvil… ¿cómo se resuelve esta situación?

 RB: Estoy seguro de que muchos de mis colegas no estarán de acuerdo, pero yo no solo estoy a favor del uso de los teléfonos en los museos, sino que creo que hay que potenciarlo y premiarlo. Partiendo de unas premisas fundamentales que se basan primero en un criterio de conservación, es decir, la limitación del uso de flash de los teléfonos sobre las obras que requieren una medidas preventivas determinadas, y segundo en el respeto al resto de usuarios del museo, en el resto de los casos creo que el móvil puede ser un arma de promoción muy potente.

A mí personalmente me interesa que se conozca mi proyecto, que se difunda qué cuenta y cómo lo cuenta, dónde está, qué sensaciones transmite, si gusta o no… La inmediatez que provoca el hacer una foto o un vídeo con un teléfono y compartirla con tus contactos provoca una viralidad del propio museo que a mí me parece muy interesante, incluso necesaria. Las Redes Sociales ayudan mucho en estos casos y el ego de los usuarios en las mismas también. En nuestro caso particular, en el Museo del Libro, premiamos a los visitantes que hacen Check-in en la recepción con la entrada gratuita y si cuelgan un tip con foto tienen un regalo. Hacemos campañas en  Twitter con sorteos y promociones. No solo nos sirve para hacer promoción de exposiciones o actividades que queremos potenciar, sino también para ganarnos la confianza a esos usuarios. El móvil es el boca a boca de efecto instantáneo.

 MM: Códigos bidimensionales, realidad aumentada, aplicaciones móviles, tecnología NFC… ¿es necesario apostar por todas estas novedades o puede un exceso de tecnología desvirtualizar el concepto de museo?

RB:  Lo realmente interesante es hacer un uso práctico de las NNTT. A pesar de que la nueva museología permite implicar a los proyectos museísticos en la sociedad, hay un elemento fundamental en torno al que deben girar todos los planes de museo: las colecciones. Las Nuevas Tecnologías deben ser una herramienta para interpretarlas y hacerlas más comprensibles y accesibles, a través de la facilidad de interacción e interactuación que posibilitan, pero como complemento, no como elemento. Simplemente, la forma de mostrar las colecciones ha cambiado y el proyecto expositivo puede y debe beneficiarse de su uso para hacer el recorrido más atractivo y sorprendente al visitante. 

MM: En relación al complejo tema de los derechos de propiedad intelectual en Internet, ¿cómo deben los museos compartir su contenido?

 RB: Como bien dices es un tema complicado. Creo que las Creative Commons son la fórmula más adecuada para permitir la difusión del conocimiento y el trabajo en colaboración, respectando la propiedad intelectual y resultan fácilmente aplicables a los museos. En cualquier caso, todo pasa por la ética y el respeto del que utiliza la información. El hecho de que exista y siga existiendo un uso indebido no debe desanimar a los museos a seguir compartiendo por el canal de comunicación más importante y directo.

 MM: Por último, ¿qué hay que hacer para que la comunicación con NNTT sea efectiva, útil y ayude a conectar realmente con el público?

 RB: Creo que como en toda comunicación lo importante es saber escuchar, más que intentar que llegue el mensaje que tienes que transmitir. Cuando consigues que el receptor al que te quieres dirigir se sienta escuchado, se sentirá valorado y valorará lo que tienes que contarle. El éxito no está en el canal, en este caso las NNTT, sino en la forma que tienes de utilizarlo, siempre con retorno.

¡Muchas gracias Rodrigo por tus respuestas!

Arte social en redes sociales

¿Puede el arte ser social y estar presente en redes sociales?

La respuesta a ello es la curiosa performance que  hoy está realizando la artista Elvire Boundelle a través de la obra «El Mejor País«, que forma parte de la exposición Pour Faire Joli («por hacer bonito») de la galería Sabrina Amrani.

La pieza artística «El Mejor País» es un periódico hecho con noticias reales; en él, la artista parisina ha recopilado sólo las buenas noticias aparecidas en El País en los últimos meses. Esta edición de coleccionista está siendo repartida esta mañana entre Atocha, la Puerta del Sol y Callao, y también podrá conseguirse esta noche en la inauguración de la exposición en la galería.

Fotografías de @sabrinaamrani y @maria_sanchez_

Esta forma de entender el arte es social por las características del propio objeto artístico, un periódico; por la forma abierta de difusión, ya que el arte no sólo se queda dentro de los muros de una galería, sino que sale a la calle a buscar a su público; y también porque el uso de las redes sociales está teniendo mucha importancia en toda esta iniciativa.

A través de Facebook y Twitter se puede participar en el sorteo de ejemplares de esta obra de arte singular; y desde la galería Sabrina Amrani se han elegido madrinas/padrinos oficiales en Twitter para que sigan y narren todo lo acontecido a lo largo de la jornada.

Además de la pieza en sí, esta iniciativa interesa porque es un buen ejemplo de cómo dinamizar una acción cultural a través del uso de las redes sociales, de cómo involucrar a usuarios en Internet para que se unan al proyecto y compartan todo la relacionado con la propuesta y de cómo hacer que una exposición sea visible en la red.

Acciones como ésta han sido llevadas a cabo también por otros centros, como la Casa Encendida y sus actos en los que invita a tuiteros oficiales; como la Feria de Arte ARCO o como la Tweetup del Museo del Libro; convirtiéndose en una nueva manera de difundir una actividad y de conseguir que la gente interesada en un evento pueda seguirlo en tiempo real.

Por ello, los centros culturales deberían empezar a tener presente que es también interesante invitar a blogueros y tuiteros a sus inauguraciones, exposiciones y actividades, ya que así aumenta en la red la visibilidad de sus acciones.

Y mientras que este tipo de iniciativas se extiende, se puede seguir la acción «El Mejor País»  a través del hashtag  #elmejorpais de twitter.

La web semántica del Museo Británico

El Museo Británico acaba de publicar su colección semánticamente, lanzando una nueva versión de su base de datos basada en la web semántica.

La web semántica es un nuevo modelo web que se basa en dotar de significado a la información existente en la red y en crear una web de datos entendible por los ordenadores que facilite a los usuarios la localización y uso de la información. Este nuevo modelo ofrece interacción y servicios, y no sólo acceso a contenido.

En palabras del profesor Pablo Castells, “la web semántica propone superar las limitaciones de la web actual mediante la introducción de descripciones explícitas del significado, la estructura interna y la estructura global de los contenidos y servicios disponibles en la WWW. Frente a la semántica implícita, el crecimiento caótico de recursos, y la ausencia de una organización clara de la web actual, la web semántica aboga por clasificar, dotar de estructura y anotar los recursos con semántica explícita procesable por máquinas.

El Museo Británico gestiona el proyecto de la organización ResearchSpace que tiene como fin el uso del estándar Resource Description Framework (RDF), que permite que los datos puedan enlazarse con facilidad. El objetivo es acordar un marco semántico común según el modelo de referencia CIDOC-CRM, creando un lenguaje compartido y extensible que pueda ser usado por museos, archivos y bibliotecas.

Dentro de esta línea de trabajo se enmarca esta nueva base de datos de la colección del Museo Británico, que completa la base de datos que está on line desde 2007 pero ahora en un formato legible por el ordenador. El buscador semántico del Museo Británico difiere de los buscadores tradicionales en que no sólo encuentra palabras clave, sino que las busca en función del significado de esa palabra en un contexto.

El nuevo sistema facilita así la vinculación de datos y una búsqueda más precisa; además proporciona un nuevo nivel de accesibilidad, abre la posibilidad a la creación de nuevas aplicaciones web y permite que desarrolladores externos pueden crear sus propias aplicaciones e integrarlos en otros espacios web.

Según Dominic Oldman, Jefe Adjunto del Departamento de Sistemas de Información en el Museo Británico, “la Web Semántica provee un marco para que la creación de datos sea más accesible y más fácil de armonizar. Tiene potencial para desbloquear una información que sería difícil de descubrir mediante el uso de tecnologías de datos tradicionales”.

El punto fuerte de esta tecnología es que en un futuro distintas organizaciones culturales que publiquen sus colecciones en el mismo estándar abierto (W3C-RDF ) pueden interrelacionar entre si sus recursos. En el sector cultural, donde los museos e instituciones utilizan tesauros para organizar sus colecciones, el uso de la web semántica tiene gran importancia, pues el uso de unos estándares comunes facilita la búsqueda de recursos, la comunicación entre programas y sistemas y la contextualización de datos.

La web semántica es el futuro de Internet y el que los distintos centros culturales empiecen a experimentar con sus posibilidades supone un gran avance. La colección semántica del Museo Británico, lanzada en fase beta, es un buen referente para seguir y evaluar, con el fin de que su investigación y práctica pueda servir de base a otras instituciones.

En España, el Museo Thyssen Málaga ha mostrado también su interés por esta tecnología, que pretende aplicar en un futuro. En la misma línea, el Museo Virtual Asturiano está concebido para ser un museo semántico.

Más información sobre la web semántica:

Guía breve de la Web Semántica

La Web Semántica

Aplicación de técnicas de la Web Semántica

La Web Semántica, la siguiente generación Webs

Biblioteca digital y Webs Semántica

Semantic Web for museums

Feliz Navidad